Danny Tenaglia acerca del Arte perdido de las residencias y de cómo el Traktor renovó su interés en el ser DJ.

Este viernes Danny Tenaglia volverá a Brooklyn para reunirse con Marco Carola durante una de sus afamadas fiestas Music On. Tenaglia ha cubierto muchos roles durante el curso de su carrera de cuatro décadas de duración, teniendo residencias en prestigiosas sedes de Nueva York, haciéndose acreedor a una nominación al Grammy por su remix de “I Feel Loved” de Depeche Mode y consiguiendo posicionar múltiples hits en la lista de las canciones Dance Club de Billboard como productor, pero nunca ha compartido cartel con Carola en un warehouse gig.

“Me emociona mucho tocar con alguien con quien nunca he tocado antes”, dice a Billboard. “Además los dos tenemos nombres italianos, y la gente le da mucha importancia a eso también. No hablo italiano, pero estoy orgulloso de la historia.”

La fiesta es organizada por Teksupport; las entradas están disponibles aquí. Tenaglia habló también con Billboard sobre cómo ha cambiado el panorama dance de Nueva York desde que él comenzó en los años setenta y por qué sería el momento para él como para comenzar a producir y hacer remixes de más grabaciones.

¿Cómo te conectaste con Music On?

Soy fan y amigo de Marco. Es uno de los pocos DJ’s de los que puedo decir que no he compartido una noche con él nunca. Probablemente hayamos estado en el mismo flyer por aquí o por allá, un festival o alguna cosa así, pero nunca hemos tocado juntos él haciendo un opening para mí o yo haciendo un opening para él. Es muy agradable ser solicitado como invitado en un evento de Music On – en Brooklyn, nada menos. He sido honrado en tocar con tantos de los mejores DJ’s en el mundo tanto del lado deep como del lado techno de las cosas. Tony Humphires, Louie Vega, tú dime cuales. Y luego Laurent Garnier, Carl Cox – no hay demasiados DJ’s con los que no haya compartido una noche.

¿Qué es lo que admiras de Marco como DJ?

Es algo legendario. Sé de Marco desde hace veintitantos años, cuando él era un artista techno. No sabía mucho de él como DJ, que era un tipo italiano de Napoli. Entonces empiezas a descubrir más acerca de las personas a través de las revistas y demás. Sabía que tenía Zenit Records. Probablemente por mi época de Twilo me encontré en la búsqueda de más y más techno. Seguía mirando su nombre. Ahora es el principal de Music On – es bueno ver a alguien que está al corriente con sus deudas, no alguien que es como, ¿quién eras tú hace un par de años? Una mano en el manubrio, la otra en el aire, oh, yo soy DJ también. Tú sabes, el DJ está ganando doscientos mil dólares más en un concierto que yo. Eso no me amarga, me divierte, porque todavía sigo contento de que esté relacionado con lo que hago yo, es música, es entretenimiento. Ha cambiado cien por ciento desde que empecé en los clubs y lounges en Brooklyn hace cuarenta años. Pero sigo en ello. No puedo quejarme. Podría pero no lo haré.

Como un residente de Brooklyn desde hace mucho tiempo, ¿cuáles son algunos de los más grandes cambios que has visto en el panorama del dance aquí?

Esas palabras justamente – no queda más alguna especie de panorama. Antes de verdad que se trataba de hacer a la gente bailar. Había una fórmula para ello. Si dejabas la pista vacía, necesitas hacer algo para que la gente regresara y se pusiera a bailar de vuelta, o probablemente perderías el trabajo. Hoy en día la cosa es distinta. Los DJ’s ya no solo somos DJ’s: somos artistas, hemos reemplazado los actos en vivo, estamos en el spotlight como productores. Solías ser sólo un DJ residente entonces. No había otros DJ’s en el cartel, no había flyers, los DJ’s no hacían grabaciones o CD’s. Vendíamos 8-tracks o casetes para tus amigos o tus primos e íbamos a las tiendas de discos de forma religiosa. No puedo acordarme de algo que no haya cambiado. En relación al ir de club, también, como alguien nacido y criado en Nueva York viendo cosas que ya no están más en Manhattan – ¿quién lo hubiera pensado? Claro que hay sedes, pero mayormente lugares VIP con servicio a la mesa. No están más Tunnel, Limelight, Factory, Vinyl, podría mencionar decenas de cosas. Ahora son bodegas con sistemas bajo renta.

Pero definitivamente acepto a la tecnología. Todo lo que conocíamos en los años setenta eran dos tornamesas y algunas veces un reel-to-reel en la cabina para grabar, o la utilización de efectos baratos, el reverb. Nos movimos a los CD’s y luego a las flash keys digitales. Luego se convirtió en computadoras, Serato y Traktor, y creí que nunca progresaría con eso. Ahora estoy en mi quinto año con Traktor y lo amo demasiado. Creo que ha revitalizado el disfrute que le tengo a esta carrera. Nunca lo hubiese adivinado. Es probablemente por todos mis años como productor/remixer. Teniendo este entendimiento de la grabación a múltiples pistas, una vez que comencé a trabajar con Traktor, me di cuenta de cómo podría trabajar con ocho, once decks al mismo tiempo. Así es como me divierto ahora – aplicar loops, acapellas. Es casi como tener un multitrack justo aquí a tu disposición. En cualquier momento, sacar un fader, ese hi-hat, ese kick drum, esa voz. Amo esa espontaneidad.

Siendo alguien que ha tocado en tantas sedes legendarias de Nueva York, ¿te ha sido difícil ver a la mayoría de ellas desaparecer?

Soy como un elefante al que vas a seguirle disparando pero no caerá. ¡Bang! Otro club. ¡Bang! Otro club. Casualmente me piden que participe en clausuras. Cerré Industry en Toronto. Goverment en Toronto. Ni siquiera puedo acordarme de todos los clubes a los que tuve que hacerles clausuras. Vinyl. Space en Miami. Creo que las personas estaban empezando a mirarme como el tipo al cual conseguir para las fiestas de clausura, el evento especial. Quizás eso también tenga que ver con el hecho de que me gusta tocar largos sets. Y si tienen la oportunidad de irse a diez, quince horas, definitivamente participaré en ello.

Creo que es algo natural. Avanzamos. Afortunadamente me han sido ofrecidas oportunidades tras oportunidades para viajar de manera continua. Y no es como de que vivo en Manhattan y tengo que seguir pasando por estas sedes. Sigues con tu vida. Es como ver el área en donde fui nacido y criado en Williamsburg: Otro hi-rise, otro hi-rise, otro hi-rise. Es lo opuesto: un club cierra, otro club cierra, otro club cierra. ¿Qué puedes hacerle? Solamente te adaptas al cambio.

Lo que me afectó más es cuando cerró Vinyl. Fui residente allí por cinco años; estaba ahí cada viernes desde la medianoche hasta el mediodía. Cuando cerró, eso prácticamente era lo último que tenía Nueva York para ofrecer cuando te encontrabas con una situación de un DJ residente semanal. Una vez que se cerró, eso fue todo, porque los que restaban se encontraban siendo cerrados a diestra y siniestra. No nos apagamos. Vinyl cerró sus puertas porque sabían que iba a cerrarse en cualquier momento. Estábamos empezando a obtener mucho del riff raff. Nos empezamos a dar cuenta, nunca habíamos tenido que hablarle a una ambulancia antes. Los dueños de Vinyl – que solían ser el Shelter, Body and Soul, Area – se aferraron a él hasta el último momento. Luego les llegó una oferta de dieciocho o veinte millones de dólares y se convirtió en condominios.

Mencionaste el tocar en una bodega con sistemas bajo renta, ¿cómo se compara eso a tus días como DJ residente?

Las residencias eran geniales – conoces al club como a tu cuarto. Cuando es tu primera vez tocando en algún lado, tienes que adaptarte a cualquier cosa: el ambiente, el sonido, los monitores, la altura de la consola, adonde está la persona de la luz. Al menos no tienes que preocuparte más sobre en dónde vas a poner tus grabaciones. Pero es adaptarse a cualquier cosa. Y si no eres un DJ que comienza la noche, puedes imaginarte el entrar mientras que el otro tipo está antes que tú, y quizás tenga amigos en la cabina, y tienes que poner tu equipo alrededor de ellos, gente mirando y observando – no es todas las veces cómodo. Pero te acostumbras. No puedo decir que lo amo tanto como solía amar los clubs y la consistencia.

Las bodegas y los festivales tampoco podrán compararse nunca a aquellas cuatro pilas de bocinas en un cuarto en donde sientes ese trueno. Muchos de los lugares en donde tocas, bodega o festival, cuando estás sobre el escenario, estos días usualmente tienen bocinas sólo apuntando hacia afuera. Si es una situación ruidosa, si apagas tus monitores, algunas veces te quedas como de, ¿qué pista estoy tocando? No puedes decirlo del todo porque el sonido está tronando fuera, hacia un campo. En muchos de esos escenarios no quiero tocar más allá de dos o tres horas.

No sé si han visto esa foto mía de cuando estoy parado enfrente de una pila de bocinas que tenía para Vinyl; tenía cuatro bocinas de bajos medios detrás de mi cabeza. Ese es un concepto que también va desapareciendo. Los clubs no quieren esas pilas de bocinas porque estorban a la vista de su fiesta; les quita mucho espacio. Así que cuelgan las bocinas altas del techo y las de de sub-bajos están en el piso. Entonces estás perdiéndote el impacto del punch-kick del medio. Esos sistemas de sonidos antiguos son una especie en extinción. La calidad va a la baja.

Todos los años en los que yo fui residente, te harías con una grabación, no podrías esperar a regresar y tocarla de nuevo. El público no podía esperar a escucharla otra vez. A lo mejor la tenías como una promo, un sello en blanco, una edición, lo que fuera, una nueva canción como “In and Out of My Life” [Adeva]. “Fired Up” [Funky Green Dogs] fue una grande para mí en Twilo. En cuanto la escuchabas, la gente se pondría de pie. La magia se acabó, lastimosamente. Ya no puedes más romper récords.

¿Qué viene este año para ti?
He estado recibiendo algunas buenas ofertas. No puedes decirle que sí a todo. Te ofrecen un bote en Manhattan y el tocar con Hot Since 82 en Ibiza y es el mismo día. Tratar de hacer que todo funcione es estresante. Estoy recibiendo ofertas para tocar con Jamie Jones en Ibiza. Voy a pasar el 21 de abril en Output, que es en donde generalmente toco en Nueva York. Estaré en un festival en Montreal, e iré a una parte de Israel en la que todavía no he estado. Estaré tocando en el Ultra Fest. Estaré haciendo una fiesta de classics, al estilo de la vieja escuela. No puedo parar.

Estuviste en una pista el año pasado con Layton Giordani; ¿estás haciendo algo de producción?

Fue interesante; no conocía realmente a Layton y pude toparme con él; es un buen tipo. Me preguntó si tenía algo. Solamente presté mi voz. Es bueno que haya sacado mi nombre allí otra vez porque no había hecho eso durante un rato. Pero sí hice varias cosas en el transcurso de los años que dejé de hacer y no completé. No fue lo suficientemente bueno, el timing no era el correcto. Pero estoy yendo de vuelta a ello. Hice un remix para Carl Cox y Nicole Moudaber recientemente; se llama “See You Next Tuesday”. Es un poco interesante, una pista divertida.

En cuanto a mi propio material, estoy trabajando en esta pista por mí mismo llamada “Don’t You Turn Back”. Todos me preguntan acerca de eso – ¿puedo escucharla? ¿cuándo sale? Supongo que porque no soy uno de esos tipos que tiene la marca, el sello, el equipo, me pierdo en mi mundo cotidiano entre cosas que hago para mi hogar en Nueva York, para mi hogar en Miami, mi oficina, mi almacén. El pensar en comenzar un sello, se siente como si estuviese metiéndome tarde al asunto. Pero al mismo tiempo, nunca es demasiado tarde – ¿qué otra cosa haría yo si no hiciera esto?

***Información obtenida y traducida de Billboard, por medio de su sitio billboard.com***

Enlace al artículo original. (Inglés.)
https://www.billboard.com/articles/news/dance/8099189/danny-tenaglia-residencies-interview-2018

***Traducido por Redacción Gravity Audio MX.***